1. Enjuagalos con agua 🚿
    Antes de usar cualquier producto, pasá tus anteojos por agua corriente para remover polvo o partículas que puedan rayar los lentes al frotarlos.

  2. Aplicá jabón suave 🧴
    Con tus dedos limpios, poné una gotita de jabón neutro (sin alcohol ni fragancias) y frotá suavemente ambos lados de los lentes y el armazón.

  3. Enjuagá con abundante agua 💧
    Retirá todo el jabón asegurándote de no dejar residuos que puedan empañar los cristales.

  4. Secalos con cuidado 🧻
    Usá un paño de algodón limpio o papel tissue suave para secar tus anteojos sin rayarlos. Evitá los trapos de cocina o ropa, que pueden tener polvo o pelusas.

  5. Guardalos bien secos en su estuche 🧳
    Asegurate de que estén completamente secos antes de guardarlos. Así evitás que la humedad dañe los materiales del marco o las bisagras.

📝 Tips extra:

  • 🚫 No uses productos con alcohol ni limpiavidrios: pueden dañar los tratamientos de los lentes.

  • ☀️ Evitá dejar los anteojos al sol o en lugares con mucho calor, como el auto.

  • 📦 Siempre que puedas, usá estuche rígido para transportarlos.

En Palo Santo, cada par de anteojos está hecho con dedicación. Cuidarlos bien es una forma de honrar ese trabajo artesanal y extender su vida útil.

¡Mantené tus lentes limpios y listos para seguir disfrutando el presente! 🌿