Es una de las dudas más comunes al momento de elegir un par de anteojos. Y en el local nos lo preguntan todo el tiempo.
Algunas personas dicen que las cejas siempre tienen que verse. Otras creen que un marco puede taparlas sin ningún problema.
Entonces... ¿quién tiene razón?
La realidad es que no existe una única respuesta.
La regla clásica: las cejas deberían acompañar el marco
Durante muchos años, en óptica se utilizó una recomendación bastante simple: el borde superior del anteojo debería seguir la línea natural de las cejas, pero sin cubrirlas por completo.
¿Por qué?
Porque las cejas son una de las partes más expresivas del rostro. Dejarlas visibles ayuda a mantener el equilibrio de la cara y hace que el anteojo se vea más natural.
✅ Ventajas
- La expresión del rostro se mantiene visible.
- El marco acompaña mejor las facciones.
- Es un estilo más clásico y atemporal.
❌ Desventajas
- Puede limitar la elección de modelos más grandes.
- No siempre es la opción que más favorece según el rostro

La tendencia actual: romper las reglas
En los últimos años, la moda cambió.
Los marcos oversize y de mayor altura empezaron a ganar protagonismo y, en muchos casos, cubren parcial o totalmente las cejas.
Lejos de verse mal, pueden generar una personalidad muy marcada y convertirse en el centro del look.
Hoy muchas marcas de diseño utilizan este recurso de manera intencional.
✅ Ventajas
- Generan una imagen más moderna y con personalidad.
- Permiten usar modelos de mayor presencia.
- Son ideales para quienes buscan que el anteojo sea protagonista.
❌ Desventajas
- No favorecen a todos los rostros.
- Si el tamaño no es el correcto, pueden verse desproporcionados.

Entonces... ¿qué conviene?
Más que preguntarte si las cejas tienen que verse o no, conviene pensar en el conjunto.
Un buen anteojo debería:
- Adaptarse a las proporciones de tu rostro.
- Tener un ancho acorde a tu cara.
- Apoyar correctamente sobre la nariz.
- Resultar cómodo para usar durante todo el día.
- Representar tu estilo.
Si además las cejas quedan visibles, perfecto.
Y si un modelo que te encanta las cubre parcialmente pero el calce es bueno y el resultado te favorece, tampoco hay ningún problema.

En Palo Santo pensamos así
Creemos que un buen anteojo no debería elegirse por una regla aislada.
Cada rostro es diferente y cada diseño transmite algo distinto.
Por eso, más que preguntarte si las cejas tienen que quedar adentro o afuera del marco, lo importante es encontrar un anteojo que se vea proporcionado, sea cómodo y haga que te guste mirarte al espejo.
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